Consejos para el Cuidado de las Personas Mayores y Ancianos

Consejos para el Cuidado de las Personas Mayores y Ancianos

En esta ocasión abordaremos un asunto que consideramos de gran utilidad para numerosas familias: el cuidado de las personas mayores en el hogar.


A primera vista, todos dudamos sobre cómo cuidar a una persona mayor en el hogar. Las personas de mayor edad de nuestra casa podrían precisar de atención especial al llegar a una cierta edad. Mientras que algunos familiares escogen trasladar a sus familiares a una residencia o centro de cuidados especializados o bien contratan a un asistente, otras personas optan por que se queden en casa y brindarles la asistencia necesaria.

Porque, ¿quien conoce casos de amistades que tengan un abuelo o una abuela en casa? La mayoría de las familias no pueden pagar un hogar de ancianos o una residencia de día, y ellos mismos son quienes eligen ser los cuidadores de sus mayores.

El hecho de ocuparse del cuidado de una persona mayor es muy satisfactorio y, a la vez, puede ser una tarea agotadora, especialmente si no tiene la posibilidad de desenvolverse por sí mismo o si tiene una enfermedad neurodegenerativa. Por eso es tan importante y relevante.

Esto es una decisión absolutamente personal, respetuosa y de admirar, puesto que no es fácil atender a los ancianos y a las personas mayores de nuestra familia.

CONSEJOS PARA CUIDAR A PERSONAS MAYORES Y ANCIANOS EN CASA

Hemos recopilado algunos consejos que esperamos te sean útiles, si tienes una persona mayor o un anciano residiendo en tu hogar.

1. Diagnosticar las necesidades de la persona mayor

La primera cosa que se debe hacer es enumerar las necesidades de la persona mayor que tienes a tu cargo, al igual que los medios que tendrás para ocuparte de ella. Una vez que se haya hecho la lista, es necesario desarrollar un programa de acción realista de lo que cada familiar puede ofrecer. Asimismo, es necesario determinar los instrumentos y las personas que faciliten el procedimiento a llevar a cabo.

2. Puede contar con la colaboración de otros miembros de la familia

Es esencial llegar a entendimientos con la familia sobre las responsabilidades que cada uno asumirá. Los desacuerdos y las roces son habituales. Se recomienda organizar una reunión con la familia para discutir de forma abierta sobre las posibilidades, las expectativas y los compromisos de cada uno de los miembros.

3. Reunirse con unos buenos profesionales

Una persona mayor normalmente presentará varias patologías. En estos casos lo más aconsejable es disponer de toda la información necesaria para tratar a nuestro familiar.

Si necesitas ayuda y apoyo personalizado para llevar a cabo las diferentes tareas de la vida cotidiana, contempla la posibilidad de recurrir a un programa asistencial para personas mayores en tu domicilio. Si necesita atención médica avanzada, mejor que contactes a un profesional de la enfermería. Tu médico de cabecera o un trabajador social pueden guiarte mejor y ayudarte a tomar decisiones.

4. Establece un horario de rutina

Es conveniente establecer un horario, ya sea tanto para las actividades habituales tales como el baño, las comidas o el ir a la cama, al igual que para otras actividades de carácter más lúdico, como salir a caminar, leer o jugar a los naipes en compañía de amistades o simplemente el practicar alguna afición.

Cumplir con una rutina diariamente contribuye a que las personas mayores se sientan seguras. Ellos perciben que se encuentran en un ambiente familiar y se sienten motivados.

5. Desarrollar un plan de seguridad. Hay que adaptar las viviendas con el fin de prevenir cualquier riesgo

Si tienes que atender en el hogar a una persona mayor que ya es anciana y dependiente de una persona en lo que respecta a sus actividades, es preciso elaborar un plan de seguridad.

A medida que envejecemos, los sentidos menguan, la torpeza aumenta y somos más vulnerables ante los accidentes. Para evitarlo, hay que hacer ciertas modificaciones en la casa.

En primer lugar, trata de asegurarse de que el anciano no encuentra ningún obstáculo y de que el lugar por donde se desplaza se encuentra correctamente iluminado.

¿Sabes cuál es la zona de un hogar que resulta mucho más peligrosa para un anciano? Por supuesto que el baño.

Presta especial atención a estos pequeños consejos y evitarás un posible susto:

  • Coloca en la ducha o baño una barra al nivel del ombligo de manera que se pueda agarrar. Es preferible que el anciano se bañe sentado.
  • Coloca en el suelo de la ducha adhesivos antideslizantes para evitar resbalones.
  • Colocar manijas en diferentes puntos del cuarto de baño y contar con un suelo que sea antideslizante para evitar patinazos y accidentes.
  • Coloca en la pared un dispensador con jabón líquido. El jabón en pastilla se le puede caer de las manos y provocar que se agache. Un movimiento muy peligroso que se debe de evitar a toda costa.
  • Poner debajo de la alfombrilla de tela que normalmente tenemos para cuando salimos de la ducha, una alfombrilla antideslizante.

Asegúrate de que en la vivienda no existan alfombras, ni cables o mobiliario destartalado o poco consistente que pudiera resultar peligroso desde el punto de vista de la seguridad de la persona mayor.

Disfrutarán de una mayor independencia y seguridad y, por lo tanto, una mayor felicidad.

6. Anticipate a cualquier problema

Como puedes apreciar, la cuestión es anticiparse a las dificultades. Las personas mayores son a menudo impredecibles, por lo que cuidar de los ancianos en el hogar no siempre es fácil. A continuación, un par de consejos que te pueden ser de ayuda para evitar problemas de seguridad:

  1. Es aconsejable para las personas que siempre estén identificadas con una placa o chapa, sobre todo si presentan trastornos o problemas de memoria. Bastará con indicar en ella, el nombre del anciano o persona mayor, la dirección del domicilio y el número de teléfono. Se trata de un método muy sencillo y muy eficiente, en caso de que le ocurra algo de forma repentina.
  2. Es también muy importante destacar el teléfono. Debe estar en una lugar accesible y bien visible del hogar. Y también dejar un cuaderno o libreta cerca suyo para poder comunicarse por teléfono ante cualquier emergencia.
  3. En los casos en que el familiar tenga algún tipo de discapacidad cognitiva, no olvide echar el cerrojo a la puerta cuando tenga que salir del domicilio por un rato.

7. Llevar un control exhaustivo de la medicación

Los ancianos son muy propensos a tomar un gran número de fármacos, por lo que es imprescindible llevar un registro de las dosis y los tiempos señalados por el médico.

Nada de automedicación. Suena tonto, sin embargo, es muy fácil cometer errores y confundir las píldoras o incluso aumentar la dosis.

Usa un pastillero o un cuaderno donde puedas llevar un registro de la medicación que toman las personas mayores.

8. Garantizar el cumplimiento de una alimentación equilibrada

La dieta es otro de los aspectos clave en el cuidado de las personas ancianas en el hogar. Cuantas veces se les oye decir, “no tengo mucho hambre, con este poquito es suficiente”

A medida que envejecemos nos acostumbramos a comer menos comida y a tener el mismo género de alimentos. Sin embargo, si pretendemos que nuestro ser querido tenga la mejor salud física y mental, es esencial que lleve una alimentación saludable y variada. Son recomendables las comidas ligeras y bajas en sal, preferiblemente a la plancha o hervidas.

9. Ocúpate del cuidado de su higiene personal

No hay que olvidar que cumplir años y hacerse mayor no es incompatible con el coqueteo. En caso de tener un anciano en el hogar, no se debe descuidar su aseo o su higiene personal. Al revés, le hará sentirse mucho más a gusto y cómodo.

  • Hay que recordarle que se ponga una crema de hidratación o crema de protección solar si va a estar al aire libre o tomando el sol. En caso de que él no pueda hacerlo, entonces lo harás tú con el mayor cariño posible.
  • Es muy importante su higiene bucal. Si usa dentadura postiza, debe cepillarla tras haber comido y ponerla durante la noche en agua fría. Si conserva sus propios dientes, trate de evitar que se distraiga y que se lave las encías y los dientes con un cepillo blando y con pasta de dientes con flúor.
  • A fin de prevenir los posibles inconvenientes de la incontinencia, recuérdale cada cierto tiempo que debe ir al baño a hacer sus necesidades. Al principio puede ser violento, sin embargo, seguro que te lo agradecerá al final. Cuando el asunto es grave, se aconseja utilizar pañales.

10. Motivarlo física y mentalmente

Escúchale, consiéntele, anímale a dar un paseo o a intentar hacer un puzzle o pasatiempo.

Conviene que estimules su mente a través de actividades como por ejemplo los juegos y las adivinanzas, y que la animemos a participar en diversas tareas, tanto en su hogar como fuera de él, en compañía de terceros. En resumen, tratar de que tenga una forma de vida lo más dinámica y sana a su alcance.

No obstante, hay que tener en consideración que ante el más mínimo indicio de depresión y decadencia, se recomienda consultarlo con un profesional de la salud.

11. Apóyale a permanecer conectados socialmente

La vejez es una fuente de sabiduría, historias anecdóticas y divertidas. Cuando llegues a casa, no ignores a tus ancianos. Haz que participen en las conversaciones y tertulias.  No tienes ni idea de lo que se puede aprender y pasar un buen rato oyendo sus aventuras y vivencias.

Además, la interacción con los amigos y la familia es muy importante. De este modo, se encontrarán más desarrollados e integrados a nivel social.

12. Andar y pasear con la familia

Los especialistas en gerentología afirman que los paseos familiares contribuyen a mantener el contacto con el exterior y a purificar los pulmones. Por otra parte, también recalcan que los paseos deben realizarse en un entorno adecuado, donde no exista ningún ruido que les provoque molestias, tales como por ejemplo un río o una playa, y que dispongan de todo lo necesario para su comodidad. Si es necesario se puede acompañar de un bastón o muleta, un andador, de una silla de ruedas, o con un scooter a motor.

13. Sé paciente

Y que tal si agregamos el componente perfecto a todo lo anterior: ¿con una gran demostración de cariño, afecto y amor?

Los ancianos puede que sean complicados, gruñones y a veces tienen mal genio, pero si les tratas con paciencia, verás que es sólo una apariencia. La mayoría de ellos desean sentirse escuchados y amados.

14. Hay que dejar la capa de los superhéroes en el ropero

En efecto, el cuidado de un anciano en el hogar puede resultar complicado y cansado. Se necesita un gran tiempo y compromiso, y mucho amor y entrega.

15. Solicita a otros familiares o profesionales que te ayuden

No asumas esta misión solo o sola. No eres un especialista en el tema y tienes tus propios problemas y también tienes el derecho de relajarte y de hacer un vida normal disfrutando un poco de tu tiempo libre.

No tienes que preocuparte ni sentirte culpable si precisas de un espacio personal propio. Te conviene descansar y encontrar formas de liberarte, de romper la disciplina. Trata de practicar deportes.

Por otra parte, si te sientes mal, los ancianos lo captan y provocamos a su vez en los mismos la tristeza y la incomodidad. Sienten que son una molestia. Entonces guarda algo de espacio libre en tu vida.

Las personas mayores requieren que hagamos todo lo posible para que les acompañemos en su etapa final. Un escenario, a menudo complicado y difícil, la cual también se puede convertir en una época llena al mismo tiempo de amor y de respeto.

¿Qué opinas de estos 15 consejos para el cuidado de las personas mayores en el hogar? Puede ser que también hayas observado, o experimentado personalmente, situaciones de familiares con personas mayores a su cuidado. Estaremos encantados de recibir su comentario, y en caso de disponer de otras sugerencias, las agregaremos a nuestra lista.

También te invitamos a ver un bonito cortometraje sobre la tercera edad.

CORTOMETRAJE TERCERA EDAD

 

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