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Los problemas de movilidad en los ancianos

problema de movilidad en abuelos

Resulta normal que las personas mayores tengan dificultades en su movilidad. No obstante, es preciso aplicar ciertos consejos bien simples para ayudar a las personas en la tercera edad a ser más activas y a disfrutar de una mejor relación con la vida, con independencia de la edad que tengan. Hay numerosas razones que pueden provocar la aparición de dificultades de movilidad, tales como una caída o trastornos de la salud derivados simplemente del desgaste. Conviene averiguar las razones para poder tratarlos eficazmente con un especialista

¿Qué problemas tienen los ancianos en cuanto a la movilidad?

Conforme la gente envejece, experimenta diversos tipos de problemas de movilidad. Los motivos son muy diversos; no obstante, es lógico que empiece a disminuir la musculatura y, por lo tanto, tengan más dificultades para moverse. Esta pérdida de masa muscular también se produce en las personas activas y que hacen ejercicio, si bien el tanto por ciento es ligeramente inferior.

En efecto, a partir de los 30 años comienza la pérdida de masa muscular, pero no es precisamente hasta la tercera edad que se empiezan a notar realmente estos efectos. La conexión entre el músculo y el cerebro es fundamental, puesto que a medida que la persona envejece, las células que se encargan de decirle al cerebro que haga movimientos disminuyen.

ejercicio tercera edad para mejorar movilidad

Aparte de los problemas del envejecimiento, existen otros factores y trastornos de salud que pueden añadirse a este problema. Por ejemplo, la artritis, la osteoporosis, las lesiones de rodilla, los desgastes de la columna vertebral, las enfermedades como el Parkinson, entre otras. Las lesiones también pueden ser causadas por accidentes que ocurren tanto en la vejez como cuando las personas tenían menos edad.

Forma de mejoramiento de la movilidad en la vejez

En caso de que la persona aún no haya alcanzado la tercera edad, ésta puede optar por empezar a hacer modificaciones en su vida cotidiana de manera preventiva. Si ya está en la tercera edad, también podrá adoptar nuevas costumbres que le den la energía necesaria. En cualquier caso, es esencial seguir una dieta sana que incluya todo tipo de alimentos, aunque de forma equilibrada.

Se pueden añadir suplementos nutricionales a la dieta, previa cita con el médico, para ayudar a conservar y restablecer la musculatura. También es preciso que la persona haga ejercicio y por ello no es esencial que se inscriba a un gimnasio, basta con que camine diariamente por lo menos 30 minutos.

La gestión sobre el estrés constituye también un aspecto importante. La mejor manera de hacerlo es mantenerse alejado de las noticias y realizar algunas actividades en las que pueda disfrutar: la lectura, las salidas con amigos, los viajes a la playa, las reuniones con los familiares. También es bueno apuntarse a actividades específicas que le sirvan para relajarse, como por ejemplo, yoga, natación y meditación para personas mayores.

Evidentemente, todo esto es además de ir al médico para hacerse revisiones periódicas y, obviamente, conservar un modo de vida saludable y las energías positivas. En cualquier caso, es muy importante que los familiares mantengan el espíritu en alto y que animen a la persona a mantenerse activa. Por último, díganos qué otros consejos recomendaría para fomentar la movilidad en la tercera edad.

 

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